Considerado antiguamente como uno de los autores menores de la llamada generación de la violencia, su nombre se ha agigantado en los útlimos años, quizá por la revalorización de su "discípulo" Clint Eastwood, aunque en honor a la justicia, Siegel se merecía la revalorización por si solo.
Don Siegel empezó a trabajar en el Hollywood dorado, como montador (trabajó en varias películas de Raoul Walsh como Los violentos años 20, Gentleman Jim o Murieron con las botas puestas), y pronto pasó a dirigir cortometrajes, películas de género de bajo presupuesto y más tarde series televisivas; entre finales de los 40 y principios de los 50 empezó a forjar su estilo, directo, seco, muy físico, sin alaracas, perfecto para westerns, películas de guerra y thrillers. En esta época trabajó como "mandao" con estrellas incipientes como Robert Mitchum y secundarios y estrellas de la serie B o de capa caida: Audie Murphy, Mickey Rooney, Ida Lupino, Cornell Wilde... Ya en los 50 nos encontramos con títulos estimables como Riot in cellblock 11 (1954), Crime in the streets (1956), The line up (1958) o Baby Face Nelson (1957), y con una obra maestra del fantástico, La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the body snatchers, 1956).
A principios de los 60 Siegel parece quedarse estancado en el mundo de la televisión o en trabajos de encargo para estrellas musicales (Elvis Presley, Fabian, Frankie Avalon), aunque tiene tiempo para contribuir al incipiente estrellato de Steve McQueen con una excelente película bélica, Comando (Hell is for heroes, 1962). Su labor televisiva alcanza lo sobresaliente a mitad de década con Código del hampa (The killers, 1964), versión libre sobre el relato The killers de Hemingway que termina estrenándose en cines; a finales de los 60 Siegel sigue siendo un director de bajo presupuesto, aunque ya dentro de los parámetros de la serie A; rueda un buen thriller urbano que es la semilla para casi todas las películas de polis que vendrían después y originaría una serie televisiva de idéntico título, Brigada homicida (Madigan, 1967), y empieza su fructífera colaboración con Clint Eastwood.
Los dos primeros títulos de la pareja, La jungla humana (Coogan's bluff, 1968) y Dos mulas y una mujer (Two mules for sister Sara, 1970) son los más flojos, pero a principios de los 70 empiezan a brillar con obras ambiciosas y sorprendentes como El seductor (The beguiled, 1971) y excelentes thrillers de gran acogida comercial como Harry el sucio (Dirty Harry, 1971) y Fuga de Alcatraz (Escape from Alcatraz, 1979). Siegel nos regala otras dos excelentes películas en esta época, El último pistolero (The shootist, 1976) y La gran estafa (Charley Varrick, 1973), y otros títulos menos interesantes como Teléfono (Telefon, 1977) y El molino negro (The black windmill, 1974).
Sus últimas películas ya en la década de los 80, poco antes de morir, no las he visto, pero tienen pinta de ser poco interesantes.
Mis "imprescindibles" de Siegel:
La invasión de los ladrones de cuerpos
(Invasion of the body snatchers, 1956)
(Invasion of the body snatchers, 1956)
Todo un clasicazo del fantástico, el epítome del cine paranoico de la guerra fria, aunque su grandeza admite todas las interpretaciones posibles, desde fábula anti-comunista hasta fábula sobre los peligros del capitalismo. Siegel impone a la película un tempo de thriller con un final de ritmo endemoniado.
Comando
(Hell is for heroes, 1962)
(Hell is for heroes, 1962)
Una película bélica de poco presupuesto que supera ampliamente en realismo y veracidad a a los mastodontes panfletarios de su época; sucia, densa, no se puede contar más y mejor en menos tiempo. Aparece uno de los secundarios típicos de Siegel, Harry Guardino.
Código del hampa
(The killers, 1964)
(The killers, 1964)
A pesar de sus limitaciones televisivas, se trata de un noir estilizado y estremadamente cool que saca petróleo de su incisivo guión y de la formidable y carismática presencia de Lee Marvin.
Brigada homicida
(Madigan, 1967)
(Madigan, 1967)
Madigan, el poli interpretado por el veterano Richard Widmark, es el antepasado directo de Harry el sucio, aunque todavía se encuentra en una línea más clásica del género. Se trata de un thriller modélico que destaca por su ritmo y su excelente empleo del decorado urbano, que anunciaba nuevas tendencias.
El seductor
(The beguiled, 1971)
(The beguiled, 1971)
Un cuento moral (o amoral) de una negrura indescriptible, acerca de la seducción, las relaciones entre hombres y mujeres y los deseos ocultos en las sociedades cerradas... Si llega a estar ambientada en Suecia y con Max Von Sydow en vez de Clint Eastwood, sería de las mejores de Bergman.
Harry el sucio (Dirty Harry, 1971)
Si mezclamos al anteriormente mencionado Madigan con el poli-cowboy de La jungla humana y le añadimos más mala leche y cinismo, nos sale Harry el sucio. Un pedazo de thriller que marcó toda una época, que convirtió por fin a Eastwood en estrella indiscutible de los USA y que sigue dando sopa con ondas a muchas pelis de polis posteriores.
La gran estafa
(Charley Varrick, 1973)
(Charley Varrick, 1973)
Excelente film noir sobre robos y profesionales del medio con un magnífico Walter Mattau como protagonista. Como es habitual, el cinismo aparece en cada fotograma y el aspecto entre lo seco y lo estilizado, unidos a las réplicas ingeniosas, la hacen tan cool o más que cualquier Tarantino.
El último pistolero
(The shootist, 1976)
(The shootist, 1976)
Canto de cisne de John Wayne, Siegel le regala al Duke una película poética, melancólica e inolvidable sobre el final del género. Uno de los mejores westerns crepusculares, rematado por la presencia de grandes secundarios.
Fuga de Alcatraz
(Escape from Alcatraz, 1979)
(Escape from Alcatraz, 1979)
Película modélica sobre fugas de cárceles que enfrenta a Eastwood (el preso) con Patrick McGoohan (el alcaide), bordeando todos los tópicos y manejándolos como nadie.
Más información sobre la restrospectiva en el Festival de San Sebastián, aquí.












Nunca he visto esa de guerra que añades, así pues a ver si le pongo remedio. Qué interesante.
ResponderSuprimirTe sugiero que te hagas con algunos de los noirs que hizo en los 50. Mu suculentos...
Comando (Hell is for heroes) anda por ahí a precio muy asequible en una edición que se ve muy bien.
ResponderSuprimirDe los noirs primeros he visto El gran robo, Baby face Nelson y alguna otra; The lineup la tengo muy olvidada, la vi hace mogollón y muy mal, pero todo el mundo habla maravillas de ella.
Casualmente The Lineup está disponible en cierto programa acemilado desde hace pocos días, y con subs en cristiano...
ResponderSuprimirInteresante información, a la par que tentadora.
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