viernes, 14 de mayo de 2010
Cine oculto - Open range
Open range fue estrenada hace ya unos añitos y pasó sin pena ni gloria, quizá porque su protagonista y director, Kevin Costner, no goza de mucho prestigio desde sus megalomaníacos batacazos de los 90, y porque el género al que pertenece no es muy popular en estos tiempos. Sin embargo, a pesar de sus "Costneradas", Open range me resulta una película muy disfrutable, y probablemente el mejor western desde Sin Perdón hasta nuestros días.
La película cuenta la historia de dos rudos vaqueros, el veterano Boss Spearman (Robert Duvall) y su socio el silencioso Charley Waite (Kevin Costner) Mientras trasladan su ganado a través de territorio abierto, uno de sus empleados, el grandullón Mose (Abraham Benrubi) protagoniza una pelea en la localidad de Harmonville y es arrestado por el sheriff Poole (James Russo) El arresto no es más que una treta del cacique local, Denton Baxter (Michael Gambon), que impone su ley a placer, para que los vaqueros no pasen por su territorio. Boss y Charley sacan a Moose de la carcel y lo llevan al médico de la zona, donde conocen a Sue Barlow (Annette Bening) por la que Charley se ve atraido.
Si dijese que el argumento de Open Range es original o que se trata de una película innovadora dentro del género estaría faltando a las verdaderas intenciones de su autor; y es que al rodar esta película Costner probablemente quería hacer un western como aquellos que él veía de pequeño, un "relato moral" a la antigua usanza con buenos, malos, peleas y tiros, todo narrado desde un punto de vista que idealiza de forma consciente el pasado y la vida libre del cowboy.
Open Range carece de la complejidad psicológica y los recovecos de los westerns de Mann, pero, a su manera, está transida de un cierto lirismo fordiano, casi como un remake inconfeso de Pasión de los fuertes: hay vaqueros conduciendo ganado, conversaciones de campamento bajo la lluvia, cowboys que se quitan gentilmente el sombrero ante las damas, o que conversan con cariño y afecto con su compañero muerto frente a su lápida, etc, etc, etc...
Si bien el argumento es más simple que un chupete y más visto que el tebeo, no es menos cierto que los personajes están muy bien escritos, y que la labor interpretativa del elenco actoral es más que notable y los hace muy interesantes y creibles. Lo peor a este nivel es el (tan "Costneriano") exceso de maniqueismo en el retrato de los mismos, llegando a incluir algunas conversaciones innecesarias para justificar las acciones violentas de sus protagonistas.
Cabe destacar que sus los dos actores principales, Robert Duvall y Kevin Costner, están inmensos en sus respectivos papeles; el primero se come la pantalla con su enorme carisma y el Costner realizador no solo le cede el primer puesto en los títulos de crédito, sino que le regala planos que en otro tiempo protagonizase gente como John Wayne; el segundo compone su atormentado personaje de forma minimalista, a base de reacciones y gestos, con una notable y encomiable contención.
La realización de la película también es muy destacable; a pesar de los puntuales excesos de sobreexposición digital, ralentíes y música, Open Range es una de las películas más hermosamente facturadas de los últimos tiempos; la planificación y el montaje a la antigua usanza, apoyados por una fotografía colorista y natural, crean una atmósfera clásica, perfectamente reconocible, que alcanza momentos de increible lirismo y belleza. Por contra, el (inevitable) tiroteo final está en su mayor parte rodado de forma magistral, con una sequedad que aúna modernidad con clasicismo con singular acierto; el único punto negro radica en su conclusión, que resulta un tanto sonrojante en comparación con la elegancia del desarrollo.
Así pues, pese a sus evidentes defectos y excesos, Open range demuestra que Costner tiene talento, y que si puliese un poco más su estilo podría competir con el mismísimo Clint Eastwood como paradigma de realizador clásico de gran fuerza lírica y dramática.
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Bastante de acuerdo con tu opinión, Toshi.
ResponderSuprimirAun con sus defectos me parece un western totalmente meritorio, especialmente por intentar recuperar el sabor añejo del western de siempre, al contrario de la casi totalidad de la producción del género de los 80 a esta parte.
Muy buena reseña !!
ResponderSuprimirPersonalmente prefiero "Open Range" a la oscarizada "Bailando con Lobos" que tantas alegrías le dio a Costner.
Saludos !!
A mi también me gusta más esta que Bailando con Lobos, es una película más pequeña y honesta que aquella.
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