...y las opiniones están divididas, el final gustó a muchos, pero no dejó del todo satisfecho a muchos otros.
En vez de explicar con precisión todo lo que ha pasado en esta serie, que ha sido una especie de carrusel de situaciones fantásticas cada vez más desmelenadas, giros de guión y vueltas de tuerca, se ha tirado por un camino donde cabe cualquier explicación o ninguna, según se mire, confirmando de alguna manera la teoría más extendida entre los fans desde la primera temporada y negada por los guionistas, lo que ha indignado e incluso enfurecido a más de uno.
Confieso que dejé de ver Lost con regularidad a partir del principio de la segunda temporada; aquello daba vueltas y vueltas y vueltas sin parar, y el truco se olía a leguas: lo que hubiese sido una gran mini-serie iba transformándose poco a poco en un enorme espectáculo de pirotecnia narrativa donde se exprimía el concepto una y otra vez hasta lo impensable.
Después me he ido enterando de como iba la cosa a base de capítulos sueltos y comentarios de amigos y foros, y he visto este último episodio por curiosidad; como fenómeno mediático, hay un antes y un después de esta serie, la habilidad de sus guionistas ha mantenido en vilo a medio mundo y ha generado legiones de fans que han llenado internet de teorías acerca del significado de los cientos de misterios que plagaban la historia.
Y, sin embargo, ¿que se esperaba esta gente?
Dadas las características de Lost, la sería podía acabar en cualquier momento o alargarse hasta el infinito; cualquier final era posible a discreción de los guionistas o productores, porque aquí valía todo: la gallina de los huevos de oro podía seguir dando huevos hasta que el personal se cansase, aunque se ha optado por sacrificarla a bombo y platillo, con gran pompa y circunstancia, siguiendo la tradición de un espectáculo televisivo que ha basado siempre sus premisas en crear este tipo de espectación.
Personalmente no veo nada de malo en esto, creo que Lost ha cumplido lo que prometía, que no era más que entretener, mover gente, vender DVDs y Blu-rays y conseguir elevadas audiencias; tampoco me voy a extender en un análisis creativo o artístico, pero si me gustaría señalar que esta jugada no es nueva, que Lost ya se había inventado antes...
Podría sacar a colación referentes televisivos tan chapuceros como el cachondeo de las últimas temporadas de Dallas o el final de Los Serrano (y algo de eso puede haber en la conclusión de Lost) aunque creo que Lost ha intentado parecerse más a otras series "de autor" que han jugado conscientemente con el espectador como Twin Peaks, The kingdom o El prisionero.
Patric McGoohan ya estuvo "Lost" hace más de 40 años
La diferencia fundamental entre estas útlimas y Lost radica precisamente en la capacidad de crítica, el ánimo satírico, gamberro y radical de sus autores, frente al intento de contentar audiencias de la serie de J. J. Abrams; quizá los fans de Lost no estaban preparados para un final tan magistralmente gamberro y antisistema como el de El prisionero, donde la explicación a los misterios de "The village" (que es, en muchos aspectos, el antepasado de "la isla" de Lost) pasa por la sátira simbólica y la crítica sangrante en vez de la explicación religiosa, edulcorada y new age con que ha concluido Lost.
De todas formas, Lost no es sino la conclusión lógica de todo un subgénero cinematográfico que eclosionó a finales de los 90 y principios de los dos mil, el de las películas "con sorpresa": Abre los ojos, El sexto sentido, Existenz, Dark city, Matrix, Los otros, Cypher, etc, etc, etc... que ofrecían mil y una variaciones sobre "al final están todos muertos", "están conectados a una realidad virtual", "todo ha sido un sueño" o "todo pasa en la mente del protagonista". En algún momento u otro el concepto tenía que pasar a la tele, un medio masivo y más popular aún que el cine, que en los últimos años ha dejado de ser el hermano mayor de la caja tonta.
Pero estas "sorpresas" son tan viejas como el cine y han sido empleadas por cineastas de diversa índole desde los albores del medio (¿alguien ha visto El gabinete del doctor Caligari?), desde los artesanos del cine de terror de serie B (El carnaval de las almas) hasta autores como Resnais (El año pasado en Marienbad), Bergman (La hora del lobo) o Gilliam (Brazil)
No hay nada nuevo bajo el sol: un contador de historias siempre es un timador y un tramposo; que nos creamos o no lo que nos cuentan depende de muchos factores; por ejemplo, a nivel personal, me cuelan las trampas si vienen acompañadas de una crítica consciente, cuando el autor me guiña el ojo y me dice: "esto no tiene ninguna lógica dentro de la trama, pero me sirve para hacerte caer tal o cual reflexión"... si además, como en el caso de El prisionero o The kingdom, me hacen reir a carcajadas, o me estremecen y me inquietan como en La hora del lobo o Brazil, pues ¡bienvenidas sean!
¿Quién es el Número 1? En realidad, nos lo venían diciendo
desde el principio de la serie, episodio a episodio..
desde el principio de la serie, episodio a episodio..
Quizá el problema de Lost es que, si bien todos los referentes que he mencionado tienen muy claro su caracter minoritario, de culto, en ocasiones bizarro, en el caso de la serie de Abrams se la "han colado" habilmente a millones de personas que no verían ni atados uno de estos productos y que creían que lo que pasaba en Lost tenía una lógica "convencional"; quizá la "colada" ha sido al final demasiado suave, demasiado fácil, demasiado vendida a la audiencia y a los productores, pero no puedo por menos que admirar el espíritu de sus creadores por haberlo intentado, y a lo grande.





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada