jueves 26 de agosto de 2010

Satoshi Kon 1963-2010


Acabo de enterarme de la muerte de Satoshi Kon, al parecer a causa de un cancer de pancreas.

Kon era un creador de anime muy personal, interesado en hurgar entre los sentimientos más ocultos de los seres humanos, con un estilo propio fascinante y complejo; sus películas están plagadas de personajes con extraños secretos conscientes e inconscientes, y transitan a menudo el terreno de lo onírico y lo surrealista. El universo de Kon tiene numerosas relaciones con el de gente como Lynch, Bergman, Buñuel o Jodorowsky: para Kon la "realidad" es una máscara que oculta un mundo extraño y salvaje de sentimientos, heridas, anhelos, fantasías...


Su producción es realmente escasa; empezó a principios de los 90 como animador y diseñador para algunas series, pero a mitad de la década ya había llamado la atención como guionista, participando en esta función en la película inspirada en relatos Katsuhiro Otomo Memories (Memorizu, 1995) Pocos años después se estrenaría también como director con Perfect blue (1998), un thriller psicológico con tintes terroríficos que cuenta la historia de Mima, una cantante pop que decide abandonar su carrera para dedicarse a la interpretación, y que es perseguida por un piscópata que no acepta su cambio de rumbo y quiere que permanezca por siempre con su imagen adolescente.


Kon ya explota todo su potencial para la exploración del lado oculto del alma humana en Perfect blue, pero perfecciona y depura aún más su estilo en Millennium Actress (2001); esta película narra la historia de un director que desea realizar un documental sobre una famosa actriz de cine japonesa por la que se siente fascinado, y cuya vida va reconstruyendo de forma fantasiosa a partir de retazos de películas mezclados con datos biográficos. Millennium actress llamó la anteción internacional y recibió numerosos premios.


Su tercera película, Tokyo godfathers (2003) es una entrañable comedia con un trasfondo terriblemente amargo en la que Kon muestra su afecto y comprensión por el género humano: tres vagabundos (una niña escapada de casa, un alcohólico y un transexual) encuentran a un niño abandonado en vísperas de navidad y ejercen de "reyes magos" para encontrar la familia del pequeño... se trata de una especie de remake de Los tres padrinos (Three godfathers, 1948) de John Ford, que aprovecha la universalidad de los temas religiosos y humanos de aquella (fundamentalmente, la búsqueda del perdón y la redención) para trasladarlos con singular acierto y sensibilidad al Tokyo moderno. Tokyo godfathers también fue galardonada con numerosos premios y es probablemente su película más querida por los aficionados.


Kon unió pequeñas historias descartadas de proyectos anteriores y otras que aún no habían encontrado hueco para su única serie de TV, Paranoia agent (2004), un fascinante fresco del Japón moderno aglutinado en torno a la figura de un extraño asaltante adolescente, "el chico del bate", que agrede a sus víctimas con un bate sin matarlos. A través de los efectos de sus misteriosas e inusitadas apariciones conoceremos a una enorme cantidad de personajes de lo más variado extrañamente conectados entre si: una inteligente oficinista que lleva una doble vida como prostituta, una joven diseñadora de muñecos de merchandising, un club de suicidas, los policías que investigan el caso, etc, etc, etc...


Dos años después estrenó su última película, Paprika (2006), que cuenta la historia de una psiquiatra que, mediante una poderosa e innovadora tecnología, se introduce en los sueños de sus pacientes empleando su  alter ego, la detective Paprika. Cuando algunos de los prototipos de esta tecnología desaparecen, Paprika se ve envuelta en una investigación policial que sucede fuera y dentro del mundo de los sueños... Paprika fue la película de Kon mejor recibida por el sector crítico, siendo incluso nominada para un León de oro en Venecia, aunque quizá sea uno de los trabajos menos sorprendentes de Kon, que repetía muchos de los temas y recursos estilísticos explotados en Millennium actress y Paranoia agent.

Con su muerte queda en el aire la producción de una nueva película, The dream machine, cuyo argumento no ha sido aún desvelado, pero que podría ser una segunda parte de Paprika, y una adaptación de Paranoia Agent en imagen real que será estrenada en 2011. Lástima que la enfermedad se halla llevado tan pronto a uno de los genios del medio animado japonés.

3 comentarios:

  1. Oh...Me acabo de enterar por tu blog de la gran pérdida... sin duda uno de los grandes... Paranoia Agent, Paprika... Obras maestras..
    Qué pena!!

    Anna

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  2. Si, un tio buenísimo, como mínimo todas sus obras eran interesantes y alguna realmente magistral. Veremos que pasa con su peli inconclusa.

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  3. Le faltaba aún mucho por hacer: yo lo he sentido muchísimo. Su nombre ya estaba sonando mucho en medios ajenos al mundillo friki del anime y hacen falta genios de ese calibre para que el público le pierda miedo a los muñecos de ojos grandes y se dé cuenta de que sirven para contar historias profundas y complejas y al mismo tiempo con valores humanos. Yo al menos espero que su proyecto póstumo se realice y que además tengan el detalle de ponérnoslo en los cines.

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